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10 técnicas para mejorar la velocidad de tu web

10 técnicas para mejorar la velocidad de tu web

Tener un sitio web que cause una buena impresión hará que tus clientes vuelvan y disfruten de la experiencia, y para que esto pase no sólo se trata de tener buen contenido y un buen diseño, también cuenta la velocidad de carga que tenga tu sitio.

El tipo de velocidad que tenga va a determinar que la página sea un éxito para tu marca y tus clientes, o no, porque una página web lenta puede ser muy perjudicial para quien la está navegando y podes perder conversiones (también costarte dinero y esfuerzo invertido en publicidad paga y tráfico hacia tu web). Y un sitio con alto rendimiento tendrá un efecto positivo en el éxito de tu negocio: atraerá más visitas y aumentarán tus oportunidades de venta ya que podrás convertirlos en clientes fieles.

Lo primero que hay que hacer para asegurarte una web con una carga rápida es elegir una plataforma profesional para crearla y después asegurarte de que el contenido que agregues no interfiera en su rendimiento.

¿Por qué es importante optimizar la velocidad de tu página?

El tiempo que tu sitio tarda en cargar, en mostrarse en el navegador y responder a las interacciones que los visitantes hagan, es de lo más importante y está relacionado directamente a la velocidad que tenga tu sitio.

¿Cuál es la velocidad óptima para una página web? 

Si carga en menos de tres segundos, se puede decir que tu sitio está súper optimizado. Por eso es muy importante optimizar la velocidad porque el tiempo de carga afecta a la usabilidad, la conversión, el compromiso del usuario y la visibilidad que ofrecen los motores de búsqueda. 

¿Cómo impacta en la usabilidad?

No poder entrar a una web por tener una velocidad lenta es irritante; entrar a un sitio y que no cargue, afecta la navegabilidad, el acceso a los servicios e información de la página, a la comunicación que puedas tener con tu audiencia. 

¿Cómo Impacta en la participación del usuario?

Si la web no carga es muy probable que tu cliente no pueda hacer nada. Imaginate si en la mitad de la compra en una tienda online, la página se cuelga y no se completa el proceso de compra, es una venta perdida e incluso puede que no la recuperes porque la gente pierde la paciencia. Lo mismo pasa con el formulario y los datos de contacto.

¿Cómo impacta en la conversión?

Si tus usuarios no pueden utilizar tus funciones lo suficientemente rápido, se van a ir.

¿Cómo impacta en la visibilidad en los motores de búsqueda?

Google toma en cuenta la velocidad de carga de las páginas web como factor para posicionarlas. Esto es el SEO (Optimización para Motores de Búsqueda, en inglés). Entonces mientras más rápida sea tu página, más chances de aparecer en los primeros resultados en la búsqueda de tus palabras claves. Tu página va a estar mejor posicionada.

¿Hay algo más irritante que ver el circulito de carga foreverandever? No, creo que no. Y después de un minuto de ver ese circulo seguramente cierres la ventana y te vayas a otra página… así como así, todos los esfuerzos y el dinero que invertiste en llevar a tráfico a tu web, se ven desechados.

Entonces con estas ideas frescas, vamos a ver 10 técnicas para mejorar la velocidad de tu sitio:

01. No sobrecargues la Home

Si a tu página principal la llenas de imágenes, videos y textos la carga puede demorar muchísimo y, por ende, tus visitantes se pueden perder contenido, incluso irse frente a la poca paciencia de una página que no carga: vas a perder interacción.

Si tu página cuenta con los mínimos contenidos para que tus usuarios entiendan de qué se trata tu negocio, entonces va a estar bien. La clave es tener una página de inicio bien organizada y distribuida, no se trata de quitar contenido sino de distribuirlo en varias páginas, así cada información tiene su propio espacio. Para facilitar el acceso y la navegación, hay que hacer uso de botones como “Leer más” o “Ir a mi blog”

02. Priorizá la parte de arriba de cada página

La parte más importante de una web siempre es el sector de arriba porque es lo primero que ve tu usuario cuando ingresa, entonces es clave que ésta sección se use estratégicamente para atraer la atención mientras el resto de tu página se carga. Es importante asegurarse que el contenido de éste sector sea liviano y fácil de cargar, no recomiendo poner animaciones estilo gif, efectos en la tipografía o incluso galería de imágenes que suelen cargar más lento.

Visualizá como quedaría que ingresen a tu web y la parte que se supone es la más visible, quede en blanco porque no termina de cargarse.

03. Reducir el contenido media

Si alguna tuviste la sensación de tener una gran mochila en la espalda, y tu salvación fue empezar a soltar y quitarte peso para poder caminar más liviana, entonces vas a entender a qué voy con este punto. Una página web funciona de la misma manera, mientras más cosas tenga que necesiten “arrancar” más lenta va a hacer la carga, entonces acá entramos en el terreno de “calidad vs cantidad”

No sobrecargues el sitio con contenido y funciones innecesarias, que consumen un gran ancho de banda y afectan negativamente los tiempos de carga. Las galerías de fotos tipo carrusel sin un fin específico son uno de estos elementos que complican todo: cada foto, sin importar el tamaño del archivo, impactará en la velocidad de la página, y eso que, en una galería, no se cargan todas las fotos a la vez. 

El contenido incrustado es otro tema porque suelen venir de una fuente externa, como por ejemplo los videos de YouTube o Facebook. Como son de una fuente externa, el alojador de tu página web (por ejemplo WordPress) no podrá optimizarlo ni controlar el tiempo de carga. 

No significa que no puedas usar este tipo de contenido sino que conviene reducirlo, usarlo cuando es muy necesario y hay un porqué; otra opción es cargar un video desde tu mismo alojador web que sí va a poder controlar la velocidad.

04. El tamaño importa.

Los formatos de imágenes tienen su particularidad y compresión, entonces lo que recomiendo es utilizar JPG en lugar de PNG, porque son más pequeños y se descargan más rápido, y además conservan casi el mismo nivel de calidad. A menos que necesites imágenes transparentes, o que seas un fotógrafo profesional, los JPEG son suficiente para la web. 

05. Que haya equilibrio entre el texto y la imagen

Hay que delimitar los territorios para que cada uno tenga su espacio y ”convivan en armonía” Por ejemplo: tenes un fondo blanco, una imagen en color y un texto en blanco. Como el texto se carga más rápido que las imágenes, el texto en blanco va a pisar sobre un fondo blanco hasta que se cargue la imagen, por ende no va a leerse. Evita esto teniendo en cuenta los colores al elegir los elementos de diseño.

A partir de esto, la alternativa es jugar con los contrastes para dar más visibilidad a tus elementos y evitar colocar textos en imágenes solapadas. La única excepción son los logotipos, para el resto, agrega tu texto en un cuadro de texto sobre las imágenes para evitar confusiones y problemas de carga.

06. Usá texto siempre que sea posible

Si bien es cierto que el texto tiene una carga mucho más rápida, también es cierto que un encabezado de texto atrae mucho más que una imagen y, por lo tanto, mejora la experiencia general de los usuarios.

La otra razón clave es el SEO que hará que tu web tenga un mejor posicionamiento en el ranking de palabras clave específicas en los resultados de búsqueda de Google. Un texto detallado y de calidad ayudará a Google (y a otros motores de búsqueda) a comprender mejor de qué se trata tu página web. Impacta directamente en las posibilidades de alcanzar una posición más alta en las páginas de resultados. 

07. Reducí la cantidad y los estilos de las fuentes

Partiendo de la base que una identidad clara y profesional no puede tener más de 2 o 3 fuentes tipográficas y estilos, mi sugerencia es contar con sólo dos tipos de tipografías. No se trata nada más de la cantidad sino que los estilos también importan: esto también ralentiza la carga. Incluso si queres utilizar fuentes propias o personalizadas, hay que tener en cuenta que se tratan de elementos gráficos igual que las imágenes y los videos, lo que significa que requerirán la descarga antes de aparecer en tus páginas web. Tener diferentes pesos para cada tipo de letra (negrita, subrayado, cursiva, etc.). Esto también requiere de descargas adicionales y por tanto aumenta el tiempo de carga.

08. Límites a las animaciones!

Las animaciones son muy divertidas pero también muy muy pesadas, y como son atractivas la idea no es eliminarlas pero sí ser selectivas a la hora de elegir cuáles usar. Evita los GIF animados porque son los más pesados ​​de todos los tipos de archivos, incluso cuando son chicos (tienen que descargarse por completo para verse bien). Otra solución es ubicarlas en la segunda mitad de la página, así evitarás que tus usuarios tengan una mala experiencia apenas abren tu página.

También podes convertir las animaciones de tu página en videos ya que estos brindan la misma experiencia visual que las animaciones pero se cargan mucho más rápido.

09. Centrate en el rendimiento de tu celu

El celular es el dispositivo más usado para navegar por eso es importantísimo darle pelota y ajustar los contenidos a éste espacio, que es más pequeño que el de escritorio. Por ejemplo, la sección superior de la web debe contener menos información en la versión móvil, con incluir el nombre de tu empresa, el logotipo y una llamada a la acción es suficiente. También asegúrate de eliminar u ocultar todos los elementos que afecten el rendimiento (todo lo que vimos en los puntos anteriores).

10. Limitá los plugins

Instalar plugins puede ser comparado como cuando queremos bajar miles de apps a nuestro celular, sin siquiera saber si va a servirnos o no. Entonces terminas teniendo muchas que no utilizas jamás y que te consumen recursos constantemente, y algunos son auténticos devoradores de recursos.

Mi sugerencia es eliminar todos los plugins que no aporten nada y no vayan a ser usados. esto agilizará la carga de tu sitio. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los plugins que añaden tamaño innecesario son los plugins sociales en los que se comparte contenido. Cada web es diferente y cada plugin puede afectarle de diferente forma. Por esta razón, lo más conveniente es probar diferentes plugins y ver cuál es el que mejor se adapta a tu página.

En conclusión…

Cada elemento que pongas en tu página web tiene un costo para el rendimiento, antes de añadir cualquier elemento debes preguntarte si vale la pena. Si pensas que puede tener un impacto negativo en el rendimiento y en la velocidad de carga , es preferible eliminarlo o, al menos, no colocarlo en la parte superior de la web. No sobrecargar tu página de inicio ya que, por lo general, se trata de la página que carga primero: una buena práctica en diseño web es mantenerla lo más liviana posible. Cuanto menos elementos tenga, más rápido se cargará y  mayor será la probabilidad de que los visitantes se queden y conviertan.

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