fbpx
Cómo crear una identidad visual consistente

Cómo crear una identidad visual consistente

Si tenés un emprendimiento y querés llegar a un determinado público o nicho, necesitás una imagen clara que cuente quién sos, qué hacés y a quién le estás hablando. Además de contar todo esto, tu imagen tiene que ser lo suficientemente atractiva para que sea memorable y genere confianza; estamos ante un mundo online cada vez más saturado de información, por lo que nunca fue tan importante como hoy contar con un branding sólido y consistente que te permita destacar entre tanta oferta. 

Aparte de la imagen visual hay que trabajar los diferenciales de marca, posicionarse como una marca confiable y todo esto es parte del proceso de branding. Por eso cuando llegas a un cierto nivel de madurez y confianza en tu proyecto, lo más probable es que hagas una inversión en el diseño de identidad visual para que éste refleje los valores y la esencia de tu marca, para que te ayude con la comunicación y se vea todo ordenado. Hasta ahí perfecto, ya tenés la identidad diseñada… y ahora?

¿Ahora como haces para que todo ese paquetito de logo, tipografías, colores e imágenes puedan convivir en tus 20 medios de comunicación y no volverte loca o sentirte incapaz?

Si no hay un plan de implementación previo que te permita contemplar los paso a paso de una comunicación, corrés el riesgo de empezar a perder consistencia por no poder acaparar tantos canales, y empezas a construir una imagen fragmentada de tu emprendimiento, poco profesional y a la larga es algo que te puede perjudicar.

No siempre queda claro cómo usar los elementos gráficos de una identidad, ahí empezas a hacer lío y te dan ganas de poner una bomba que explote el mundo; pero paciencia, a frenar un poco el tren y a ordenarse mentalmente. Si los elementos están dados, es cuestión de pensar un poco y planificar el cómo. En este post te explico lo que debes tener en cuenta para mantener una imagen de marca fuerte y coherente.

Primero lo primero, ¿de qué elementos se compone tu identidad visual?

Te invito a que leas otro de mis artículos del blog en donde hablo con más detenimiento sobre cada elemento; en el artículo de hoy solo voy a nombrarlas para tenerlas en la cabeza pero no voy a ahondar en lo que cada una implica y significa.

Es importante saber que acá estamos hablando sobre una identidad visual, pero el branding de una marca también se compone del tono de los textos, así que eso también tenés que controlar y definir porque si en tus redes hablas de “vos” en tu mail no deberías hablar de “usted”, por ejemplo.

Los elementos gráficos fundamentales de una marca son:

  • El logo.
  • Las tipografías. 
  • Los colores.
  • El estilo de las fotografías.
  • Las texturas y patrones.
  • Las ilustraciones (pueden estar como no)

Este paquete siempre va a hablar de la misma manera porque es un sistema gráfico que sirve para definir la esencia de tu marca. Todo va a estar comunicado en un manual de marca para que puedas guiar todas las piezas a un mismo estilo visual. Y en este punto es cuando tenemos que empezar a prestar atención, ¿cómo llevas el estilo visual de tu identidad al resto de los elementos que componen tu marca?: redes, packaging, web, papelería, newsletter, mails, presupuestos, etc… Si trabajas con una diseñadora gráfica, seguramente lo vaya a tener contemplado pero si de esto te vas a encargar vos, esta bueno que leas este post para que tengas una idea de cómo trasladar toda esta info.

Cómo mantener una identidad visual consistente

Una vez que esté diseñada tu identidad de marca, es hora de implementarla y ojalá puedas ver este paso como algo divertido, de experimentar y de empezar a crear un gran rompecabezas. Cuando usás los mismos elementos gráficos de manera constante vas a estar generando una identidad clara, reconocible y memorable. Es la clave de un branding fuerte.

A tener en cuenta…

El logo

Por lo general cuando se diseña una marca, se crea un identificador principal con una o más variantes. Lo más común es que, si el logo principal tiene una orientación vertical, se diseñe una versión horizontal o visceversa. Esta versión te da un identificador flexible y versátil para adaptarlo a diferentes situaciones: no es lo mismo el logo en la cabecera de tu web que el del favicon por ejemplo, o el que usás como marca de agua.

Cada versión del logo principal fue diseñado con un fin y hay que respetar esas pautas (suelen estar en el Manual de Marca). Cuando estes frente a un contexto en el que haya poco espacio, o no se ajuste bien al espacio, usa una de éstas variantes y siempre respetá las proporciones y los colores: no estires de un lado ni cambies nada.

Las tipografías

Esta es el elemento que más cambios suele sufrir, porque “son parecidas, cambio ésta por ésta otra y no se van a dar cuenta” Y lamentable, si nos vamos a dar cuenta. Pueden parecerse mucho pero no son iguales y en lo posible hay que respetar las tipografías que fueron elegidas con una función. 

Por lo general en el Manual de marca, se asientan las bases de cuáles son para titulares, cuáles para texto, y muchas veces se dan alternativas digitales (a veces hay tipografías que en digital se leen mal o directamente no están)

Cuando las cambias estás metiendo ruido en el sistema, esto va a generar una marca fragmentada e incoherente, y una sensación de poca confiabilidad y profesionalismo.

Así que, básicamente, usa siempre las mismas tipografías en todo: en tu sitio web, en redes sociales, en tu packaging, en tu papelería, en todo. Y no les cambies su función: las que son para texto, siempre para texto; las que son para encabezados y subtítulos, siempre en los títulos y subtítulos.

Colores

El color es el elemento que más rápido vamos a asociar a una marca, es el primer impacto así que no es cuestión de cambiarlo y utlizarlo de manera incorrecta. Cuando se define una paleta cromática cada color suele tener una función (puede no estar tan marcado o delimtado, muchas veces) y es importante respetarlo. 

Por otro lado, es importante que uses siempre los mismos colores en todas las plataformas, y esto hay que tenerlo muy presente porque las tintas que se usan en las imprentas no pueden reproducir todos los colores que podemos ver en una pantalla. Así que si vas a tener mucha papelería impresa la paleta cromática de tu marca tiene que haber sido diseñada teniendo esto en cuenta, para que después no suceda que tu color principal no es reproducible en papel.

Las fotografías

El estilo fotográfico también debe estar pensado y diseñado, ya sea con tu diseñadora gráfica, con un fotógrafo particular para tu sesión de imágenes o a la hora de sentarte a elegir fotos de bancos de imágenes. Hay que elegirlas en base a paleta cromática, a la función principal de aquella imagen y al lugar en donde vamos a mostrarlas. No es lo mismo una foto para tu red social que para tu web, ni tampoco va a comunicar lo mismo una storie que un catálogo online o impreso. Es importante tener en cuenta qué vas a contar y en qué imágenes te vas a apoyar para esto.
Mi recomendación es tener carpetas separadas (catálogo, redes, biografía, detrás de escena, por ejemplo) y en cada una ya tener un stock de imágenes que vas a usar, no mezclarlas y ser detallista y ordenada para entender lo que comunica cada foto.

Absolutamente todas deben tener un mismo estilo, un clima general que no confunda a tus clientes y que lo asocien a tu marca, no importa si lo está viendo en stories o en un catálogo online.

Ilustraciones, patterns, misceláneas

Estos son elementos que pueden formar parte o no de una identidad visual, depende de cada marca; pero si los tenés incluidos hay que usarlos con la función para la que fueron diseñados. 

Son los elementos más libres dentro de un sistema pero no quiere decir que nos pongamos a meter patterns por todos lados, generalmente se usan para descontracturar información y hacerla más blanda, generar clima y romper con la dureza que puede tener una placa tipográfica o una fotografía de producto. 

En el Manual también viene indicado de qué manera utilizar estos patterns o ilustraciones, así que no te vayas mucho de este camino. 

En conclusión…

Ser constante es la clave para una identidad reconocible y memorable, de esta manera generar confianza e ir construyendo paso a paso una voz propia, un diferencial de marca. Cuando te sientes a cear un post para redes o alguna pieza nueva, preguntate si estra dentro de tu sistema de marca, si pega bien, si no parece sacado de otro lugar, comparalo y se objetiva. Muchas veces el “hice lo que pude, quedó masomenos parecido” te puede perjudicar en construcción de tu identidad, y si no podés invertir en una profesional está bueno el ejercicio de mirar las cosas desde arriba todas juntas, y con ojo crítico ver si esa pieza encaja o parece pegada con cinta scotch. 

Y, por último, el branding se debe tomar de manera divertida, como un juego experimental, probar, equivocarse y corregir… Nada es tan tajante ni final, porque al día de hoy, las marcas están en constante evolución. Quizás de una prueba y un posible error, salga un nuevo producto, una nueva pieza. Lo que importa es disfrutar el camino, apropiarte de tus elementos gráficos para conocerlos y saber usarlos sin miedo a que no quede igual, la práctica hace al maestro.

Deja un comentario